Retratarse es un ejercicio de reconocerse frente al mundo,
dibujarse, esculpirse, pintarse, reflejarse, mirarse mucho en un espejo, es increíble
que no lo hagamos muy seguido, tal vez la posición de nuestros ojos, con los
que juzgamos, sopesando el exterior, midiendo a los demás, discerniendo el
mundo que nos rodea, viendo nuestro cuerpo desde una perspectiva única, pues
nadie puede vernos desde nuestros ojos, y sin embargo, no nos miramos a
nosotros mismos, nos detenemos muy poco tiempo a ver nuestros rostros, nuestras
marcas, nuestros defectos y virtudes en cuanto a las generosas formas de
nuestra faz, el espejo es un elemento, una herramienta, que quizás sea lo que
nos demuestre que tan inteligente seremos en nuestra adultez, dependerá de que
tan rápido descubramos que esa imagen que se refleja somos nosotros mismos, eso
nos diferencia de muchos animales, reconocemos nuestra propia imagen, mas lo
que generalmente hacemos es representarnos con aquellos elementos que imaginamos
de nosotros, no me atrevería a decir que no seamos más sinceros en cuanto a lo
que realmente creemos de nosotros mismos, pero es lo que el mundo ve de
nosotros lo que representamos? Es fidedigna
o es hipócrita? Refleja en algo lo que somos y quienes somos o solo es una vil
apariencia? Entonces un autorretrato es también aquello que nos identifica
mejor, que narra nuestros sentimientos con más claridad, que nos nombra sin
palabras?, para mi un “Pequeño olivo” con su historia: con un holocausto, una nación
perdida y sometida, con la familiaridad,: con un pueblo milenario, con la interpretación,
simple como por ejemplo Pablo=Pequeño Olivera=Olivo, o un Hombre extraño
meditando en una habitación pequeña con el tórax abierto, sus viseras expuestas,
con sus brazos extendidos “conteniéndose” a sí mismo, me nombra más, me
identifica más, soy yo más que mi rostro mismo, más que un gesto alegremente
generoso, donde escondo mi sufrir, mi disconformidad, mi sentido de debilidad
frente a todos y todo, mi fragilidad, mi delicadeza y porque no?… hasta mi zona
más obscura y grotesca, mi parte más bizarra? Aun así lo consigo, hago muy bien
mi papel, mi imagen frente al mundo, soy un fingidor… quien no lo es? Quien se
muestra tal cual es? … pero me libero … me estoy liberando… estoy creyendo más
en mi… espero menos el juicio del otro… ya no me interesa tanto el que dirán o
como me describirán, pues yo solo soy el hacedor de mi imagen… yo puedo darle
forma… y me está gustando ser lo que los demás odian, lo que rechazan, ser
espontaneo (si alguna vez se puede serlo) no pensar mucho en caerle bien al
otro, no desear ser la “monedita de oro” para gustarle a todos… no… prefiero
ser la hez de sus gustos, porque en el fondo creo que quien se sabe reconocer a
si mismo … menos deseos tiene de ser visto, de ser conocido… en realidad cuando
más me conozco, más quiero que se alejen de mi, quiero repugnar al ocioso, al
curioso, al vano, al hipócrita, al rico, al lindo… pues eso solo es una
apariencia… o será que cuando uno más odia de los demás es porque se quiere
alejar de lo que uno es? Eso tendrán que descubrirlo otros, ustedes, cualquiera…
pero cuidado se los advierto… no será divertido averiguarlo!!!
















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